DENTRO DEL LABYRINTH

La literatura nos ha transportado a mundos fantásticos con pequeñas protagonistas que deben sortear muchos obstáculos para salir adelante y regresar al hogar. Generaciones han leído “Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas” publicada en 1865, escrita por el matemáticológicofotógrafo y escritor británicoCharles Lutwidge Dodgson, bajo el seudónimo de Lewis Carroll; o “El maravilloso mago de Oz”, del escritor Lyman Frank Baum e ilustrada por W. W. Denslow, publicado inicialmente por George M. Hill Company en 1900. Ambos textos pasaron a la pantalla grande. La primera, una versión muda de 1903“Alicia en el país de las maravillas” dirigida por Cecil Hepworth y Percy Stow de solo 12 minutos que el Instituto Británico del Cine ha restaurado parcialmente, recuperando aproximadamente ocho minutos; la segunda, “El mago de Oz” , en 1939, que es presentada como una película musical en technicolor, producida por Metro-Goldwyn-Mayer y dirigida por Víctor Fleming y que fue un fracaso de taquilla que, sin embargo, a través del tiempo se convirtió en un clásico de culto, que comparte esta similitud con “Labyrinth” de Jim Henson de 1986.

Siguen leyendo aquí:

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *